martes, 29 de noviembre de 2011

Lucía

-¿Cuánto cuesta?
-Un caramelo de fresa.

A partir de entonces, Lucía visitaba las más variadas tiendas de chucherías y compraba de todas (bueno, las intercambiaba por vestidos de sus muñecas o por abalorios de collares), pues las cosas que comprara valdrían desde dos chicles de menta hasta cinco caramelos de café con leche o dos tiras de regaliz.
Lo mismo comenzó a hacer el camarero que decidió cobrarle con caramelos: compró todo tipo de caramelos y chicles para tener cambio para esa niña que pedía ilusión a gritos con sus ojos grisáceos. Y advirtió también a Ana, la chica que trabajaba en la tienda de juguetes donde Lucía compraba los regalos para sus amigos; y al hombre de la librería de la esquina que cada lunes le vendía un cuaderno cuadriculado de colores diferentes  y una caja de lápices.

Así que Lucía no entendía por qué la gente pagaba con papeles de colores, de azul apagado, de rojo descolorido...y con monedas con caras que le daban miedo. Ella sacaba de su monedero-bolsa-de-caramelos inocencia y como cambio se la alargaban un poco más.

sábado, 26 de noviembre de 2011

DOS

Tantas veces se habían tenido que mudar... Cada vez llevaban menos cajas de mudanza, dejaban atrás los souvenirs de viajes de familiares lejanos, vajillas a la mitad y ropa-por-si-hace-frío. Ahora sólo llevaban sus recuerdos y unas arrugas que guardaban su amor de decenas de años.

-¿Será este nuestro último traslado?- le preguntó él, cansado, sentándose en un banco.
-Ojalá, yo no quiero tener que irme de aquí, con lo que nos ha costado...-contestó ella acariciando el tronco del árbol que tenía a su derecha.

Él le dio un beso de viceversa y le dijo:

-Esta vez tendremos que apretarnos el cinturón, cada vez nos dan menos dinero.

Y no se apretaron el cinturón, sino las manos, y siguieron paseando.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Cuerdas rotas

Todo funambulista cae
antes de cruzar;
unos en una red
y otros al vacío.
Los corazones no entienden
de r-e-d-e-s.



Siempre intento cruzar las cuerdas
que se rompen en precipicios
(y sólo tengo alas en la sonrisa).


Qué difícil parece cuando es invierno

Y acariciar,
como se acaricia una taza
con frío afuera
o una piel de hace tiempo,
como se acarician las teclas
de un saxofón
o de una vieja Olivetti.
Acariciar como acaricia el portugués
o unos cuantos versos,
como acaricia el formato-susurro.
Acariciar como cuando se ama.
En fin, acariciar, nomás.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

RO

Para algunos
el librero solamente vende libros;
para mí,
el libre-ro vende también
-y como consecuencia-
en libre-llantos
o en libre-rías,
libertad.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Mamá-me-siento-mal

Minha galera,
minha cachoeira,
minha menina,
minha maloca,
minha larica,
minha cachaça,
minha vagabunda,
minha cadeia.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Moonlight shadow


En un callejón sin luna, hablé con una sombra. Me dijo que es un oficio infravalorado, que la gente cree que tan sólo hay que dejarse llevar por los talones. Pero nadie se da cuenta de que es muy difícil, porque en realidad es una parte del corazón que sale pidiendo auxilio. Dijo que también es duro porque deben estar cambiando constantemente de tamaño, unas veces son enanas a modo de manchita de petróleo en el asfalto; pero otras llegan al horizonte y ven ese sitio donde nacen las olas y donde amanece en primera fila.

Paró. Suspiró, y exhaló un humo gris que nada tenía que ver con el que salía por mi boca por el tabaco.

“Nadie se para a pensar por qué no eres azul o esmeralda o púrpura. Por qué sigues adelante cuando te atropella un coche o te das de frente con un muro, por qué no te ahogas en los charcos… ¿Sabes? –volvió a suspirar, supongo que para que puedan volar los pájaros en su lugar- yo era la sombra de un vagabundo, y en serio que no puedes imaginar todo lo que podría contarte. Yo lo he escuchado cuando la gente creía que hablaba solo, he viajado por lugares indescriptibles y he vagado por calles a altas horas de la madrugada, calándonos hasta los huesos, dando tumbos casi arrastrándonos por el suelo, borrachos los dos… Y no creas que ser sombra de un empresario o de un artista de éxito, ni siquiera de una farola o de un tren es algo más fácil…”

Al no verme convencida sobre esto último exclamó entre sollozos: “¿nunca te has preguntado por qué las sombras no sonríen?”





martes, 1 de noviembre de 2011

Guilty

Puedo afirmar
que la culpa de noches y días así
la tiene el cartero,
aunque también la tienen
las tazas de té, los espejos
y las películas argentinas.
Los muelles y los pájaros,
los suspiros y los susurros
también tienen algo que ver.
Los escenarios, mi cuello,
los lunares y los puentes,
poemas, espirales y pañuelos-para-el-frío,
Kandinsky, la Alhambra
y ramos de rosas.
Y supongo que en realidad
la culpa la comparten
con un sinfín de cosas más.

miércoles, 26 de octubre de 2011

yo-qué-sé

Mira,
que yo sólo sé
por qué sonreía en un campo de girasoles,
a quién iba mi sonrisa en ese muelle
y por qué se recitan en mi mente
los mismos versos
al leer las palabras "ojalá" o "llámame".
Solamente tengo claro
que imito al arco iris de Benedetti
cuando leo a la Maga.
Que bueno,
que podría seguir,
pero en realidad no...

martes, 25 de octubre de 2011

Ojalá

Llegar al horizonte
para ver
donde nacen las olas,
donde duermen los barcos
perdidos a la deriva,
donde las gaviotas
leen poemas de la bohemia.
Llegar al horizonte
para estar en primera fila
cuando atardezca en otoño
(porque no hay hojas caídas en el mar).

domingo, 16 de octubre de 2011

Movimiento 15-m

Cada vez más informados,
cada vez más indignados,
pidiendo una constitución
en la que quepa todo-el-mundo.
No son ni de izquierdas
ni de derechas:
son los de abajo
contra los de arriba.


 Lukanikos, un perro griego indignado.

Hasta los animales ven las injusticias y luchan contra ellas.




miércoles, 12 de octubre de 2011

MakeArtNotWar

Aún no he leído
ningún cartel que diga:
“se busca poeta
o artista en paro
(bien remunerado)”
o “licenciatura en poesía
(amplias salidas)”.
Pero da igual;
a mí me gusta ser poeta.
Es algo tan parecido a ser dios…
Crear algo con tus propias manos,
pero que nace de mucho más adentro,
de ese lugar donde se ríe
al ver la sonrisa de un amigo,
donde se llora de felicidad,
el único lugar donde se puede
ser libre por completo de cualquier cadena…
De ese lugar tan desconocido por algunos
nace una gran obra humana,
capaz de cambiar del odio al amor,
de la indiferencia al llanto.
Un artista nunca estará en paro
porque sus sentimientos nunca lo abandonan,
regresan en verso a abrir heridas,
a acosar sus manos hasta ser tinta.
Todo esto es lo que poca gente aprecia
y lo que mucha ni sospecha
cuando se encuentra ante un montón de versos
aburridos de un chalado poeta
o cuatro líneas mal pintadas
de un intento de Velázquez.
El artista nace, no se hace;
porque se puede dejar de escribir
o de pintar o esculpir,
pero nunca se puede dejar
de ser artista.
Porque el arte
te puede hacer sufrir
o dibujar una lágrima en tu cara
no se bloquea ni necesita pilas;
no es una mercancía
es un modo de vida.

sábado, 8 de octubre de 2011

Sentipensamientos in-versos

Al sur de la brújula,
en la cara oculta de la luna,
en la Atlántida o el valle perdido,
en el reverso de un corazón,
en la contraportada de un libro.
Como un mapa sin territorio,
como una ola a la deriva,
como una sístole sin diástole.
Como la llana que precede a la esdrújula,
como un coral sin color,
un poema sin papel,
un saxofón sin voz,
una sombra sin oscuridad
y una luz que no ciega,
un espejo sin reflejo.
Un susurro a todo volumen,
un grito sordo
que nadie escucha.

viernes, 7 de octubre de 2011

Autumn moon

Abrazo de luna,
voz de armónica,
ritmo de rock
y sabor a cerveza,
piel de estrellas
marrones
y sol en los ojos.
¿sonrisas?
labios rotos
por el alcohol.

martes, 4 de octubre de 2011

Otoño en los huesos

Quisiera poder escribir,
como dice el cartero Mario,
para poder decir al folio
que estoy mal,
que ya las echo de menos
y aún no se han ido,
para escribir melancólicos versos
sobre los colores del otoño
que se mete hasta los huesos.
Ser poeta de manos hacia afuera
y no sólo de piel hacia adentro,
para poder vaciarme
aunque sólo sea un poco
durante un rato
del dolor de ser poeta
cada momento del día.






lunes, 19 de septiembre de 2011

Vivir en el horizonte

Que para mí
Argentina,
Latinoamérica
no es un lugar,
es un horizonte,
pero no como la utopía
de Galeano,
que se aleja
con mis pasos;
un horizonte
cada vez más cercano,
donde vivir cada día.

lunes, 5 de septiembre de 2011

sábado, 20 de agosto de 2011

Alergias paulares

No sé cuándo fue
pero soy alérgica a la luz;
en la oscuridad
no hay sombras
tenebrosas ni frías
ni inquietantes ni escondidas.
En la oscuridad
puedo imaginar,
inventar,
que escucho el mar
romper
en el acantilado de mi pared.
O que voy a lomos
de un caballo negro
por un bosque de mi mente.
Que en realidad estoy
en la cara oculta de la luna
y cada paso está por descubrir.
En la oscuridad
de una habitación
nunca hace demasiado frío
si no te sientes solo;
pero la negrura puede ser
lo más gélido
aunque se trate de un mísero
metro cuadrado.
En la oscuridad se sueña,
se ama, se imagina
(a-ojos-cerrados),
vive el alma.
No sé
ni quiero
desde cuándo soy
alérgica a la luz.
Ni si existen
antihistamínicos.

domingo, 14 de agosto de 2011

Arte

Hay personas
que sólo se rigen por el cerebro
y alojan ahí a su alma,
el motor,
en el último rincón.
A otros,
un poco más sentimentales,
les llega desde el pelo
hasta el ombligo
(por eso sienten en el estómago
mariposas,
nudos en la garganta
o punzadas en el pecho).
Y a una minoría
el alma les llega hasta los pies,
a los cuatro meñiques con la misma
intensidad,
la dejan fluir libremente
protegida por la piel,
la dejan vivir en escenarios,
sobre lienzo o papel...
ESO es ARTE.

Boreal de cartón

Maldita sociedad
que te empeñas en que te vea
aunque sea de lejos.
Maldita ciudad
que quieres eclipsar
a-la-LUNA
con tu mediocre naranja de lava
que nada tiene que ver
con su bohemia.
Entérate
de que ella estaba allá,
erguida, inmóvil, bella y soberbia
cuando tú estabas en el limbo
y seguirá estándolo
cuando vuelvas a él.

viernes, 12 de agosto de 2011

Alma de...

De abstractos y poemas,
de tinta en forma de acuarela
o pequeñas formas asimétricas
en lienzo o celulosa
que nunca llegarán
a 451 grados.
De píxeles en las manos
y en los ojos,
a todo color
o en mil gamas de gris.
De historias de vagabundos
que nadie quiere conocer,
y de gatos negros que viven
debajo de unas escaleras
o un paraguas
y que se miran en
espejos rotos.
De maderas de escenarios
con música o voces de fondo,
de telones rojos cada noche,
de puntas que vuelan
atadas con dos cintas.
De verde por la ventana
y de azul en el espejo.
Del naranja y el jazz
de la bohemia
en bares de mala muerte
con aseos con pájaros de amor
pegados a los azulejos
y a los cuerpos.
De mí misma.
Pero nunca de algo común.
¿Entiendes?
No tengo alma
de artista ni de bohemia,
de poeta ni de actriz
ni de bailarina.
Tengo alma de mí misma.
Nomás.

miércoles, 20 de julio de 2011

Bisous

Hay muchos tipos de besos,
tantos como tipos de amor.
Besos de buenos días,
de buenas noches,
besos de chocolate con nata,
besos de despedida
y de bienvenida,
besos salados en el mar
o por las lágrimas al llorar,
besos de desayuno,
besos a la cerveza,
besos suaves o impetuosos,
besos de manos en la espalda
o enredadas en dos melenas,
besos imprevistos,
besos de amigos
o de padres o hermanos,
besos tímidos en la mejilla.
Pero también hay otros tipos 
de besos en el amor:
los que dan vida.

Norte-Sur

Si niegan el problema
no habrá solución.
Y el problema
es la sustitución
de lo vertical
por lo horizontal.
Así de simple.
Se empeñan
en hacernos creer
que el problema
es la diferencia
entre comunistas
y capitalistas,
entre rojos
y potencias,
entre este
y oeste,
pero la verdad es otra:
la diferencia
entre ricos
y pobres,
entre norte
y sur.

sábado, 9 de julio de 2011

No-melocotón

Poco a poco
las montañas desaparecen
por la noche,
pero qué contradicción:
no es por la sombra
sino por exceso de luz;
luz naranja,
formando filas
o círculos
o formas irregulares.
Una pena que ese naranja
no sea por el melocotón.
Una pena que sea
luz muerta,
luz de soledad,
de noches vacías
de gente en camas individuales,
luz de no-verano
que mata montañas
y estrellas
y miradas.

Café

Luna y sol,
libro y óleo,
lirio y camelia,
verde y azul,
dulze y salado,
puente y cíclopes.
Vámonos a beber
vino y cerveza
en la copa
de un árbol.
O un café
en una isla,
como siempre,
como nunca.